Usa frases cortas
Las frases largas confunden la respiración y hacen que la lectura suene artificial. Divide las ideas en bloques menores.
Marca pausas
Usa líneas en blanco, barras u observaciones simples para recordar dónde respirar, sonreír o cambiar el tono.
Corta palabras que no dirías
Si una expresión no combina con tu habla real, cámbiala. La naturalidad pesa más que la formalidad.